SUMER TIME
Ver el mundo por primera vez es un poco traumático; nacemos y lloramos, eso es todo. Nadie hasta ahora ha nacido con una sonrisa de oreja a oreja. Con el tiempo, desarrollamos apego por este nuevo mundo lleno de sonrisa, posibilidades, y cada momento trae inspiración. Encontramos placer, sufrimiento y curiosidad. De forma natural nos preguntamos: ¿por qué estamos aquí?
Después de nacer
Luego nos relacionamos con el mundo. Utilizamos miradas, sonrisas y gestos. Tratamos de expresarnos como sea. Usamos el cuerpo, los sonidos y las acciones, sosteniendo la posibilidad de que cada momento es fuente de inspiración.
Nuestra existencia se va tejiendo paso a paso. los órganos se fortalecen. El cerebro absorbe nutrientes y experiencias. Esto nos hace empezar a generar preguntas, ¿quién soy? ¿Qué siento? ¿Por qué me enojo? ¿Me gustan ciertos alimentos y otros no? ¿Por qué siento más empatía por aquel o aquella más que por otros?.
La psicología nos enseña un camino. Es el camino del inconsciente y el consciente. La filosofía nos muestra maneras de preguntarnos. La sociedad nos encamina en arquetipos. Nacimos en un mundo cada vez más diferente y alejado de un mundo animal. La publicidad y el sistema de consumo han aprendido a predecirnos. Nos encamina en cual sea nuestro rol. Una vez estamos cumpliendo esos roles, vemos el mundo y sus posibilidades como fuente de inspiración, al hacerlo de acuerdo con el sistema de creencias y experiencias al que fuimos expuestos.

Y es así, que en algún momento aceptamos nuestra ignorancia. Empezamos a estudiar y a ampliar los horizontes. A través de diferentes fuentes, vemos que algunos somos afortunados. Podemos sentarnos en frente de un mapa y elegir nuestro próximo destino. No sabemos qué buscamos. Nos inspira una película, un libro, o la experiencia de un amigo. Escuchamos historias de lugares exóticos, alegres y extraños. ¿Por qué la playa y no las montañas? ¿Qué pienso cuando me paro en frente del mar y veo el atardecer?
¿Qué pasa cuando subo caminando entre un bosque húmedo escuchando como crujen los árboles y mi respiración le hace coro?
Entonces cuando entiendes que la vida es tan chimba, encuentras también el coraje de vivirla. Encuentras el poder que a veces tiene sentir rabia. Entiendes que el mundo es injusto. Y cuando más viajas y más conoces, te das cuenta de las diferencias entre los seres humanos. Vivimos diferente unos de otros. Cuando compartimos a través de la cultura, la música, las miradas, nos unimos. Nos sentamos en un lugar de la tierra donde al sentir el sol nos genera una sonrisa, un suspiro, un momento que trae inspiración a pesar de las guerras. Aunque el mundo sea intenso, siempre hay espacio para posibilidades llenas de esperanza y gracia. A pesar del llanto, algunos sobreviven para poder reír. Cuando veo eso, solo pienso que la vida es bella. Estoy en unas eternas vacaciones de verano. Por eso me gusta el summer time.
¿Qué cambió en mi, cuando vi, como se vive en un lugar diferente al de donde vengo?.
Viajar es un gran instrumento de conocimiento, sería más interesante un mundo sin necesidad de que desplacemos a otros seres humanos como lo están haciendo en gaza o en Colombia, me gustaría que las personas que están sufriendo ahora por culpa de la política tuvieran un espacio de paz, al menos un pedazo de alimento y agua, eso es lo básico por que hay algunos humanos miserables, esto no debería estar afectando nuestra especie. Es muy tonto.









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